Un sensor físico instalado en el estanque indica al operador y al despachador el momento oportuno para la recarga del mismo.


Una señal digital en los camiones de extracción permitirá la optimización en la recarga de combustible. Se trata del proyecto Tarco, el cual contará con un sensor físico instalado en el estanque de combustible que ayudará al operador y al despachador a saber el momento oportuno para el rellenado del mismo.
La capacidad del estanque promedio es de 4.500 litros. Según la recomendación del fabricante se debe rellenar de manera óptima cuando éste llegue al 25% de su capacidad, lo que se traduce en 1.125 litros.
Frente a ello, el superintendente de Carguío y Transporte, Wilson Cereceda, contó que esta implementación significa una optimización de ocho horas al mes en el rodado del camión en el circuito. “Como rellenábamos menos cantidad, el camión debía pasar más veces por el suministro, lo que significaba sacarlos del circuito, perdiendo minutos valiosos en la carga del material. Esta mejora nos ayudará a cumplir nuestros desafíos de alcanzar los 18 millones de toneladas de apilado prometidas al 2025”.
Antiguamente, los estanques de combustible presentaban una falla en los marcadores, por lo que el algoritmo del sistema de gestión de flota no funcionaba correctamente, provocando pérdidas en abastecimiento, tiempos de espera y el uso operacional de los equipos.

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