En el marco del nuevo aniversario, el trabajador de Operaciones Mina rememoró cómo luchó para ser parte de Minera Zaldívar


“Estuve a punto de rendirme. Durante siete años intenté ingresar a la Compañía, sin conseguirlo. Pero mi perseverancia prosperó. Hoy puedo decir orgulloso que cumplo 15 años en esta familia llamada Minera Zaldívar”, contó emocionado Andrés Cañas, operador I de Operaciones Mina.
La travesía de Andrés en la organización comenzó en marzo de 2001 como conductor de buses de la ex empresa colaboradora, Pullman Bus. Desempeñando esas funciones, conoció a amigos y colegas que mantiene hasta hoy. “Para mí es muy importante generar relaciones interpersonales, eso hace que nos comprometamos más con nuestra labor, porque no lo hacemos solo por nosotros, sino también por nuestros compañeros y nuestras familias”, reflexionó.
Tras esa experiencia, en 2008 logró incorporarse a Zaldívar y asegura que su estadía ha sido “un sueño”. Se inició como operador en entrenamiento y hoy, con el pecho inflado, dijo que está a cargo de uno de los equipos más grandes e importantes: la pala. “Soy feliz en lo que hago. No muchas personas disfrutan su trabajo y yo puedo decir que soy un afortunado. La Compañía me permitió cumplir el sueño de la casa propia y que mis hijos estudiaran lo que quisieran. Y para mí, eso es lo más importante”, añadió.
Pero no todo han sido momentos de alegría; experimentó dos incidentes laborales, que prefiere no recordar, pero sí reflexionó respecto al a importancia de mantener la seguridad siempre en primer lugar. “Uno cree que nunca le va a ocurrir este tipo de cosas, pero suceden, lamentablemente. Lo importante es aprender y levantarse. Afortunadamente, la empresa entrega todas las herramientas necesarias para eso, por lo que siempre me he sentido respaldado”.
Y precisamente ese respaldo es la garantía que le permite mirar con confianza su futuro, visualizando una vida apacible junto a sus seres queridos. “Hemos pasado duros momentos. Estar lejos de la familia durante tanto tiempo no es fácil, pero con amor y unidad, todo se puede” afirmó, pensando en su esposa Claudia, que lo acompaña desde hace 30 años, y sus tres hijos: Jeromy, Byron y Jordan.
A propósito del 28 aniversario de Zaldívar, su mensaje a sus colegas resume los elementos prioritarios: “trabajemos como equipo; tenemos desafíos importantes por delante y la única forma de alcanzarlos es en conjunto, pero siempre con seguridad, nada es más importante que sus vidas”, finalizó.

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