El técnico Planta I contó su historia en la industria y cómo gracias a la Compañía creció personal y profesionalmente.


“La vida del minero es muy sacrificada, pero al ver a tus hijos desarrollándose como personas te das cuenta de que todo ese esfuerzo valió la pena”, contó Iván Saa, técnico Planta I, quien fue uno de los reconocidos por cumplir 25 años trabajando y aportando al desarrollo de Minera Zaldívar.
En sus inicios, Iván sentía que le faltaba mucho por aprender de minería, pero en estos años logró incursionar en diferentes aspectos del rubro, creciendo personal y profesionalmente. “Me gustaría dejar un legado. Siento que con los años adquirí muchos conocimientos y quiero compartirlos con las nuevas generaciones para que la minería se siga desarrollando y más personas puedan disfrutarla tanto como yo”, aseguró.
Trayectoria
Su primer desafío en la Compañía fue como operador aprendiz de camiones de extracción, área en la que además se desempeñó como operador CAEX, operador oruga y operador de cargador frontal. Luego de cinco años, le ofrecieron ser parte del área de chancado y, sin dudarlo, aceptó y comenzó a trabajar como operador de terreno; labor que realizó durante 15 años.
Sus ganas de seguir incursionando en la industria minera lo llevaron a postular al cargo de operador de sala en la planta, sector en el que trabaja actualmente. “Cuando me subí por primera vez a un camión de extracción me sentí como un niño con juguete nuevo, pero mis ganas de seguir aprendiendo me llevaron a otros desafíos, incluso hoy puedo decir que, gracias a eso y el apoyo de la Compañía, logré mi título de ingeniería en automatización y control, lo que me permite tener una visión más amplia del rubro”, confesó.
Orgullo familiar
La motivación y ganas de crecer profesionalmente son un sello en la carrera de Iván y así lo destaca su familia. Gian, uno de sus hijos, destacó “estamos muy agradecidos de mi papá, por llevar 25 años esforzándose por entregarnos la mejor vida. Se ha podido desarrollar como profesional y persona, y eso es algo que me mantiene muy orgulloso”.
En la misma línea, su esposa, Arlenne, mostró su orgullo ante este cuarto de siglo cumplido en Minera Zaldívar. “Me llena de felicidad escucharlo hablar de su trabajo con tanta pasión, es muy entregado a su labor, por lo que no me extraña su éxito y su permanencia durante tanto tiempo”.
Hoy, el ingeniero asegura que hacer su carrera en Zaldívar fue la mejor decisión que pudo haber tomado, porque considera que ha crecido junto a sus compañeros y colegas, como una familia. “Lo que la diferencia a otras compañías es que aquí hay mucha unidad y cohesión, hay compañerismo y trabajo en equipo, eso conlleva ser profesionales y desarrollar una gran minería por la región y el país”, finalizó.

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