Trabajo entre empresas basado en colaboración, transparencia y coordinación con la autoridad ambiental y la comunidad.


El Acuerdo de Conciliación aprobado por el Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta en diciembre de 2024, marcó un hito en la gestión ambiental del Salar de Atacama dado que corresponde a un compromiso suscrito de manera conjunta por Compañía Minera Zaldívar, Minera Escondida y Albemarle, junto al Estado de Chile y la Comunidad Indígena de Peine, el cual permitió poner término al proceso judicial por daño ambiental y establecer una hoja de ruta común de largo plazo en el Salar de Atacama en materia hídrica, ambiental y de relacionamiento comunitario.
“En Zaldívar, este desafío lo estamos abordando desde una lógica de trabajo colaborativo entre las empresas, donde la ejecución coordinada de las medidas comprometidas, la transparencia en la toma de decisiones y la articulación permanente con las autoridades ambientales y la Comunidad son y serán la clave para asegurar el cumplimiento de los compromisos asumidos”, indicó Macarena Ramírez, superintendenta de Medio Ambiente de Minera Zaldívar.
El Acuerdo pone el foco en el ecosistema de Tilopozo —acuífero, vegas y lagunas— sustentado en información científica, conocimiento del territorio y mecanismos de participación comunitaria. Las medidas comprometidas, incluyendo el cese de extracción de agua para fines productivos en su oportunidad y las acciones de compensación y restauración ambiental, se implementarán de manera coordinada entre Compañía Minera Zaldívar, Minera Escondida y Albemarle, bajo supervisión de la autoridad y a través de una Mesa de Gobernanza ya constituida y que opera regularmente, asegurando seguimiento, transparencia y diálogo.
Este Acuerdo representa un desafío compartido entre las empresas. “Mediante un trabajo conjunto, transparente y técnicamente riguroso, demostramos que es posible avanzar hacia una minería más sostenible y responsable en el Salar de Atacama”, concluyó la ejecutiva de Minera Zaldívar.

0 comentarios