El gerente de Finanzas abordó los desafíos asociados a la evolución y proyección de la operación por las próximas décadas.


Uno de los anuncios que generó mayor interés durante la reciente feria de tecnología e innovación ‘Exponor 2026’, y que coincidió con la conmemoración del 31° aniversario de la compañía, fue la solución hídrica para Zaldívar, iniciativa que, junto a otros proyectos habilitadores, permitirá proyectar su continuidad operacional y extender su vida útil hasta el año 2051. El hito representa un avance relevante en la industria, al abordar la gestión sustentable de los recursos hídricos y consolidar a Antofagasta Minerals en su decisión de cesar el uso de agua continental.
En este contexto, el gerente de Finanzas de la Compañía, Cristián Díaz, compartió su visión sobre el impacto e implicancias de este proyecto para el desarrollo de la operación, las oportunidades y responsabilidades que abre para el futuro.
¿Cuál es el escenario de proyección de La Compañía?
Zaldívar está pasando por uno de los momentos más importantes de su historia en cuanto a su evolución en post de su desarrollo. En los próximos tres años se define su futuro, no hasta el 2028, sino pensando ya en el largo plazo. Y por ese motivo son muy importante las inversiones anunciadas, la transformación cultural que estamos implementando y el trabajo que realizaremos en este trienio.
Pero también nos pone desafíos y responsabilidades tremendas como Compañía y como equipos de trabajo. Básicamente a lo que estamos llamados es a rentabilizar, financiar y lograr los objetivos que tiene esta inversión de crecimiento y futuro. Es decir, apalancar, proteger y dar competitividad y sustentabilidad a la compañía por los próximos 10, 15 y 25 años.
¿Cuál es la mejor manera que tenemos de colaborar con el proceso?
Creo que estamos llamados a comprometernos en cuerpo y alma en este desafío. Más que un eslogan, es que todas nuestras acciones estén pensadas en el largo plazo y visibilicemos este recorrido como algo que tenemos que impulsar desde este mismo instante. Tenemos tres años para hacerlo y el impacto más grande lo tenemos de aquí al 2028.
Es muy importante que seamos muy disciplinados en cumplir nuestras metas, en proteger el valor de la Compañía, en rentabilizar nuestros activos y cuidarlos. Todos los equipos y roles somos parte de este gran desafío. El compromiso por el futuro de la compañía es importante y la responsabilidad es enorme porque tenemos que proteger el valor de nuestra compañía y cada decisión que tomemos debe apuntar a eso.
Este compromiso cobra aún más relevancia en el contexto geopolítico actual en el cual los incrementos de precios de insumos relevantes, junto a la mayor demanda de servicios de la industria minera, ponen fuerte presión a los costos y a la posición competitiva de CMZ.
¿Cómo visualiza el futuro desde la evolución de Zaldívar?
Pienso que lo que se viene es muy grande y relevante y, en términos de inversión, para esta continuidad operacional estamos entrando en las grandes ligas. Hoy estamos movilizando a muchas personas e invirtiendo en la región. Eso es importante, tanto para nosotros como compañía, para las personas, para la región y el país. El foco de crecimiento que estamos dando a este trienio va de la mano de obra local, el talento femenino, proveedores regionales y pymes, es un círculo importante como motor para el desarrollo, sumado al gran hito ambiental de utilizar aguas tratadas en nuestros futuros procesos.

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