El nuevo gerente de Personas y Organización compartió las prioridades que guiarán su gestión.


Con una amplia trayectoria en minería, Raimundo Díaz Olivares se integró este mes a Minera Zaldívar como gerente de Personas y Organización. Psicólogo laboral y MBA de la Universidad de Chile, ha desarrollado su carrera en roles corporativos y operacionales vinculados a la gestión de talentos. “Lo que más me mueve es trabajar con y para las personas. Las compañías, más allá del rol económico, cumplen un papel transformador en la vida de quienes las integran y sus familias, al generar oportunidades de desarrollo”, indicó.
Desafíos y prioridades
Díaz explicó que uno de sus principales desafíos es acompañar la transformación cultural que atraviesa la operación. “Mi principal reto está en apoyar este proceso en Zaldívar, para que cada persona aporte lo mejor de sí y avancemos en nuestros objetivos”. Agregó que su foco está en fortalecer la experiencia laboral, poniendo énfasis en la seguridad, ambientes sanos y servicios que contribuyan al compromiso y al desarrollo del talento.
Entre sus prioridades mencionó la evolución en que se encuentra Zaldívar, en lo organizacional, en la seguridad como valor central, la optimización de servicios, el fortalecimiento de la propuesta de valor para las personas y la eficiencia en la gestión. “Debemos ofrecer una experiencia de trabajo atractiva, que permita desarrollar carreras y ejecutar nuestros programas con foco en eficiencia. También es importante entregar una oferta de valor a los distintos segmentos de trabajadores”, afirmó.
Liderazgo
Respecto de su estilo de liderazgo, el ejecutivo destacó la cercanía como eje central de su gestión. “La cercanía marca la diferencia en cómo escuchamos, cómo interactuamos y generamos confianza en los equipos”, señaló.
Sobre el proceso de certificación bajo la Norma Chilena 3262, subrayó la relevancia de la diversidad e inclusión en su visión. “Estamos en un proceso importante, pero si esto se hace solo por cumplir un estándar, será poco sostenible; debemos implementarlo desde un convencimiento genuino”, comentó.
Con su llegada, Raimundo Díaz busca aportar su experiencia y liderazgo para acompañar a Zaldívar en su evolución hacia el futuro, promoviendo prácticas orientadas a la excelencia y a un entorno inclusivo que favorezca el desarrollo de los equipos.

Buenas tardes, Raimundo. He reflexionado con detención sobre tu mirada respecto de la transformación cultural que vive Zaldívar, y quisiera compartirte una perspectiva que nace desde mi experiencia directa en la operación, pero también desde una inquietud personal que se ha vuelto cada vez más central en mi desarrollo.
Soy Pamela Castro, me desempeño como Geóloga Jefa Operacional, en un espacio donde los resultados, la seguridad y la presión productiva son parte del día a día. Desde ahí he podido observar que, aunque hemos avanzado en procesos, estándares y gestión, el verdadero punto de inflexión hoy está en las personas; en cómo nos relacionamos, en cómo nos sentimos parte o no, de lo que construimos y en cuánto espacio real tenemos para aportar desde lo que somos.
En ese sentido, en lo que comentas respecto a tu foco en la experiencia del trabajador, la cercanía y la transformación cultural me parece no solo oportuno, sino profundamente necesario. Sin embargo, creo que hay un aspecto crítico que define el éxito o fracaso de este tipo de procesos; la coherencia entre lo que declaramos y lo que realmente se vive en terreno.
He visto cómo equipos técnicamente sólidos pueden limitar su desempeño cuando no logran generar espacios seguros para opinar, disentir o simplemente ser. Y también he visto lo contrario; cómo cuando las personas se sienten legítimamente consideradas, su nivel de compromiso, colaboración y cuidado mutuo cambia de forma evidente.
Particularmente en diversidad e inclusión, comparto plenamente tu mirada; cuando esto se aborda como cumplimiento, pierde valor y sostenibilidad. Pero cuando se vive genuinamente, genera algo mucho más potente que cualquier política; confianza, y la confianza verdadera en una operación como la nuestra, no es un concepto blando, es un habilitador directo de la seguridad, del aprendizaje y del desempeño.
Por eso, más allá de mi rol actual en la operación, me interesa genuinamente contribuir. Creo que hoy Zaldívar tiene una oportunidad única de avanzar hacia una cultura más madura; una cultura exigente en resultados, pero también más consciente, más coherente y humana.
Quedo disponible si en algún momento te hace sentido profundizar en esta mirada o explorar espacios donde pueda contribuir.
Saludos
Pamela